AR ORQUESTA ELECTRÓNICA
La Orquesta Sonora Interactiva nace en mi escuela, pero también nace en mí. Es una propuesta que pulsa desde la necesidad de crear un espacio distinto, donde la tecnología no sea una barrera sino un puente. Donde el sonido, la luz, la imagen y el cuerpo puedan encontrarse sin pedir permiso.
Este proyecto es mi trabajo final de grado como estudiante de Artes Electrónicas, pero sobre todo es una forma de habitar la escuela desde otro lugar. No como un cierre, sino como una apertura. Una invitación a experimentar, a equivocarse, a probar, a compartir.
Quiero que este taller sea un lugar donde la técnica no se separe del deseo, donde programar, soldar, diseñar, también sea una forma de decir, de contar quiénes somos y cómo vemos el mundo. Un espacio para quienes sienten que la creatividad es parte de su forma de habitar el día a día, para quienes perciben el mundo desde una sensibilidad que quiere expresarse y tomar forma en lo tangible.
Trabajo todos los días con estudiantes diversos: con distintas trayectorias, cuerpos, historias, formas de aprender y de estar. Y en esa diversidad encontré afinidad, potencia. Por eso esta propuesta también se enraíza en la ESI, en la accesibilidad, en una idea de escuela donde crear es también un acto político y amoroso.
Estoy convencida de que el arte, la tecnología y la educación no tienen por qué ir por caminos separados. Que pueden (y deben) mezclarse, desordenarse y reinventarse. Eso venimos a hacer. Y este taller es una forma concreta de intentarlo.